En busca de tierras nuevas y vírgenes, en 1949 la familia Mora migró a las tierras altas de la Zona de Los Santos y de los Mora, escondida en las maravillosas montañas de Providencia de Dota, Costa Rica. Dos generaciones después y guiados por la visión de Doña Noire la finca está dedicada al ecoturismo, la protección del bosque y a la producción de café.